La mujer que usó la plata del Estado para sus consumos personales

Romina Picolotti vive y trabaja en Estados Unidos, pero antes, hace unos cuantos años, fue funcionaria. Fue ministra de Medio Ambiente de la Nación. En el gobierno de Néstor Kirchner, primero, y en el de Cristina Fernández después. Este lunes 27 de septiembre de 2021 fue condenada por defraudación al Estado. El tribunal consideró probado que había gastado en cuestiones personales una suma que se ha calculado en más de 6 millones de pesos.

A esta mujer, que clamó sin éxito por su inocencia, le atribuyen haber gastado el dinero del Estado en comidas, perfumes, flores, alimento para mascotas, sahumerios y vuelos charters para familiares y allegados, entre otras cosas. Es el gasto y la calidad del gasto lo que se le condena, en primera instancia, y se la pena con tres años de prisión en suspenso y una serie de obligaciones que debe cumplir, aun estando allí, en el Norte, ese lugar tan criticado por quienes profesan su ideología.

Deberá, además, devolver la planta que malgastó. Exactamente  6.941.170 pesos, que tendrá que retornar al Ministerio de Medio Ambiente.

Ella y sus defensores hicieron especial mención a los años de la causa: 14. Ya debería haber prescripto, reclamaron. El tribunal se ocupó específicamente de este punto, negándolo. Consideró que era más importante la prueba de que los ilícitos se habían cometido. Es una condena, por así decirlo, ejemplificadora. Porque la plata del Estado, que es la plata que aporta el pueblo, debe ser sagrada, y utilizada exclusivamente en las asignaciones presupuestarias que habilita el Congreso con su voto.

De otra manera, seguirán floreciendo las pequeñas corrupciones, en este jardín cada vez más ralo que es la República Argentina.

Rubén Boggi

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