2026-04-23

Hicieron todo mal y lastimaron a niña de 12 años

La dueña de una ferretería del oeste de la ciudad de Neuquén y un transportista deberán indemnizar a una familia por la grave lesión que sufrió en el rostro una niña de 12 años. El hecho ocurrió cuando salió de la casa de su abuela rumbo a la escuela e impactó su cara contra un hierro que sobresalía de un camión que descargaba materiales. La herida requirió más de 35 puntos de sutura en la zona de su ojo izquierdo.

La jueza civil María Eugenia Grimau indicó que “ni el comercio tenía habilitación para estacionamiento especial de carga y descarga de la mercadería propia, ni el transportista ejecutó la carga con la señalización pertinente y adecuada”. Es decir, incurrieron en una desidia en extremo peligrosa y es justo que paguen por ello.

Acerca de la responsabilidad de los demandados, sostuvo que “el hierro cortado, cargado en el camión sobresaliendo en su largo, sin ninguna medida de seguridad, es un supuesto de responsabilidad que involucra al dueño de la mercadería y a quien estibó la carga”.

En ese sentido, enumeró los presupuestos que deben estar presentes para generar obligación de reparación y subrayó la importancia de la pericia accidentológica que, a través de un video que aportaron las partes, determinó que el camión Mercedes Benz se encontraba detenido con un caño que estaba sobresalido de la caja y que no había señalización que habilitase al rodado a la carga y descarga de materiales.

En su pronunciamiento, la magistrada condenó a los demandados a indemnizar a la familia de la niña, en primer lugar, por el daño material derivado de las dolencias físicas. Por otra parte, del informe pericial en psicología, dedujo que el hecho también tuvo “suficiente entidad como para evidenciar un estado de perturbación emocional encuadrable en la figura de daño psíquico”.

Remarcó que la profesional que atendió a la víctima hizo hincapié en indicadores que muestra una “frustración de su situación social, familiar, física actual, sumado al hecho de que por inseguridad y bajo autoestima (generado por la cicatriz consecuente del accidente de marras), sus vínculos con los pares se ve acotado y restringido, sintiendo temor constante de ser rechazada”.

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