Senadora acusó de “coimera” a Lucila Crexell
La eventual designación de la ex senadora neuquina Lucila Crexell como embajadora de la Argentina en Canadá, es una usina de polémicas, rechazos y reproches. Sin embargo, quien más duro avanzó fue la senadora riojana Florencia López, quien la acusó de “coimera” y advirtió que si se aprueba el pliego será una especie de ultraje contra la Cámara Alta del Congreso de la Nación.
Lo que le endilgan a Crexell es haber canjeado, supuestamente, su respaldo a la Ley Bases por un cargo. Con aquel respaldo, la ex senadora le dio luz verde al regreso del impuesto a las Ganancias (motivo por el que es cuestionada aquí, en Neuquén, donde los sueldos superan a la media nacional y son alcanzados por ese tributo al que se conoce como impuesto al trabajo).
El pliego enviado por el gobierno de Javier Milei transita ahora por las comisiones rumbo a su votación en el recinto. Pero cuando se le dio estado parlamentario, atronaron las críticas. La senadora López -voz cantante de la oposición- les pidió a sus colegas legisladores que no avancen con el pliego que “afecta el honor del cuerpo”.
López consideró que avalar la designación de Crexell es avalar “la configuración del pago de una coima por el voto de la ley Bases” (en 2024); y alertó que los senadores “no pueden permitir que se consume el delito”.
“Estoy cansada de las Crexell de la vida, y de los Kueider de la vida. No le vamos a votar que se vaya a deslomar a Canadá”, cerró la senadora López. Por si hace falta recordarlo, Edgardo Darío Kueider desempeñó el cargo de senador nacional por la provincia de Entre Ríos entre 2019 y 2024. Actualmente se encuentra detenido en Asunción (Paraguay) por contrabando de divisas y lavado de activos.
Estas denuncias públicas sobre las supuestas coimas de Crexell llegan en un momento de debilidad del gobierno de Milei, por los escándalos que tienen en el centro de la escena al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien incurrió en una serie de gastos, inconductas, inmoralidades, mentiras y hasta quizás también delitos, propios de la casta. Se dice que su estatus de funcionario ya tiene fecha de caducidad y que le están buscando reemplazante.
Durante más de una década, entre 2013 y 2025, Crexell ocupó una banca en el Senado de la Nación, primero de la mano del MPN y luego bajo el paraguas de Juntos por el Cambio, espacios de los que terminó alejándose sin escalas claras ni anclaje firme en el territorio que decía representar. Luego pareció coincidir con La Neuquinidad, pero ahora tiene sintonía con La Libertad Avanza.