El colmo del ñoqui: seis certificados médicos truchos
La purga de ñoquis, indeseables e indisciplinados que -de la mano de la tolerancia cero- puso en marcha el gobierno de Rolando Figueroa no se detiene. Por el contrario, avanza. Y cada semana se alarga la lista de expulsados del Estado provincial neuquino. Ya es norma. Pero cada tanto aparecen casos que llaman la atención. Ahora, el de una mujer que presentó seis certificados médicos truchos.
La nueva despedida (en realidad exonerada) fue identificada como Carina Liliana Campos quien estaba en la dirección provincial de Recursos Físicos y Biomédicos, del ministerio de Salud. En marzo de 2024 le iniciaron un sumario administrativo y, según consta en documentación oficial, le comprobaron inasistencias continuas, discontinuas e injustificadas durante distintos meses de 2022 y 2023 (período en el cual presentó aquellos certificados).
Cuando fue convocada a ejercer su defensa, la mujer expuso que no pudo justificar en tiempo y forma sus inasistencias. A agregó que estuvo en tratamiento psicológico a raíz de su inestabilidad emocional, estrés y angustia; y que fue eso lo que le impidió “justificar sus ausencias”. Sin embargo, cuando le preguntaron cómo se había comunicado para conseguir los certificados, respondió que no recordaba el número de celular y que, al perder su propio teléfono, también perdió los contactos. No le creyeron.
En el expediente consta que presentó certificados con las firmas de dos médicos: Inalen D. y Mateo S. Y que los auditores no tardaron en comprobar que las firmas de estos profesionales “no guardaban similitud con las obrantes en los registros”. Los médicos fueron llamados a declarar como testigos y la mentira de la ahora ex agente quedó expuesta. La doctora dijo que ella no realizó esos certificados y que jamás atendió a esa persona. También contó que en 2021 había extraviado su sello. El médico también negó que haya realizado los certificados e hizo ver que no era su letra ni firma. Aseguró, además, que no conoce y que nunca atendió a la sumariada.
Todos sus argumentos fueron desmentidos. Y no sólo la despidieron sino que, además, se dispuso que se investigue si le abonaron sueldos durante los periodos en que no trabajó, y se ordenó que -de ser así- se arbitren los mecanismos para el recupero de las sumas, ya que se trataría de dinero percibido indebidamente. Se estableció, además, que en caso de imposibilidad de proceder al recupero se le de intervención a la Fiscalía de Estado, para que accione por la presunta comisión de enriquecimiento sin causa en perjuicio de la provincia.