Bertolini, acorralado por la Justicia y sin red política
Las causas judiciales vuelven a colocar contra las cuerdas al intendente de Plottier, Luis Bertolini, atrapado por un pasado del que nunca logró despegarse. Su otrora vínculo político y administrativo con Gloria Ruiz sigue proyectando una sombra pesada sobre su gestión, mientras el presente lo encuentra jaqueado por investigaciones penales que erosionan día a día su ya extremadamente frágil respaldo político. El jefe comunal transita esta tempestad en soledad.
Este martes, el Ministerio Público Fiscal desplegó un nuevo operativo en distintas oficinas de la Municipalidad de Plottier. El objetivo fue secuestrar expedientes administrativos y el manual interno de contrataciones, documentación que podría resultar clave para avanzar en las causas que comprometen al jefe comunal, que hasta 2023 fue secretario de Obras de la ex intendenta Ruiz (luego vicegobernadora destituida por hechos de corrupción).
A las pocas horas de estos nuevos allanamientos, la secretaria de Desarrollo Social de Plottier, Daniela Barros, no aguantó la presión y presentó su renuncia. Así se enturbió aún más el clima rumbo al discurso que brindará el intendente, este jueves, ante el Concejo Deliberante en la apertura de las sesiones ordinarias.
Llegó la Policía
Los allanamientos del martes estuvieron encabezados por la fiscal del caso Rocío Rivero, junto con personal del Departamento de Delitos Económicos de la Policía provincial. La medida comenzó a las 9 de la mañana y fue resultado de una investigación por presuntos delitos de defraudación agravada contra la administración pública, negociaciones incompatibles con la función pública, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Según se informó, el operativo apuntó a secuestrar 89 expedientes vinculados a contrataciones realizadas en los últimos meses por el municipio, además del manual de procedimientos internos. Para la fiscalía, ese material permitiría reconstruir la mecánica de las operaciones bajo sospecha y establecer si existió un direccionamiento irregular de fondos públicos.
Bertolini no sólo enfrenta las derivaciones judiciales del entramado que tiene como sospechosa central a Ruiz, sino también causas propias vinculadas a su rol como jefe comunal. Esa continuidad política y administrativa lo dejó expuesto como parte de un esquema, algo así como una herencia que constituye un pesado astre.
Cabe recordar que el 6 de febrero se realizaron ocho allanamientos en Plottier, Neuquén y Cipolletti. El fiscal jefe Pablo Vignaroli explicó entonces que la investigación se inició a partir de la denuncia de una vecina, que puso bajo la lupa un decreto que eximía del pago de tasas a residentes de un barrio privado y supuestas contrataciones con una empresa ligada a familiares de funcionarios. “Cobraban casi el triple del precio de mercado”, advirtió el fiscal. Las investigaciones apuntan a la empresa Valco, que sería propiedad de un hijo de la secretaria de Hacienda del gobierno de Bertolini.
En este contexto, las estrategias defensivas del intendente -basadas en la autopercepción de presuntas persecuciones políticas y en la victimización pública- carecen de eficacia. Judicialmente comprometido y con el sustento político diluyéndose como agua entre las manos, Bertolini transita horas decisivas. El peso de las causas amenaza con sellar su destino y confirmar que su pasado, lejos de quedar atrás, terminó por alcanzarlo.