Un juez neuquino esquivó a la ley y dejó libre a un narco
Un juez de San Martín de los Andes se desentendió de la flamante Ley de Reiterancia (también del esfuerzo del Estado neuquino para encerrar a los delincuentes), y dejó libre a un narco que, según pudieron comprobar los investigadores, vende drogas en su vivienda (guarida), ubicada en el barrio Gobernadores Neuquinos.
Los fiscales y los efectivos de la Policía neuquina hicieron muy bien sus trabajos, pero el juez decidió dejarlo en libertad, con los consecuentes riesgos para los ciudadanos. Cabe recordar que la gestión de Rolando Figueroa realizó las gestiones para que los casos de microtráfico se investiguen en la Justicia provincial, ya que la Justicia Federal no daba abasto. Desde entonces se suceden los allanamientos y las detenciones, que llevaron a que se fortaleciera la seguridad, ya que las drogas atraviesan a todas las modalidades delictivas.
Durante una audiencia que se realizó este viernes, el fiscal jefe Gastón Ávila y el asistente letrado Federico Surá, pidieron que se aplicara la nueva Ley de Reiterancia a un delincuente al que identificaron por sus iniciales (D.A.A.) y que –desde mediados de mayo último- carga sobre sus espaldas con una imputación por tenencia de estupefacientes para la comercialización. El malandra volvió a delinquir y si le aplicaban esa ley, quedaba detenido en prisión preventiva, pero el juez lo largó.
En efecto, el jueves último hubo un nuevo allanamiento en la vivienda del narco y volvió a caer por el mismo motivo. En mayo, le habían encontrado un arma de fuego, cocaína, marihuana, dinero en efectivo y anotaciones sobre ventas de estupefacientes. Ahora lo sorprendieron con 35 gramos de clorhidrato de cocaína para la venta, dinero en efectivo y seis teléfonos celulares.
El juez larga presos
La decisión del juez de garantías que dirigió la audiencia de hoy, Maximiliano Bagnat, fue avalar la formulación de cargos y rechazar el pedido para que le impongan al acusado prisión preventiva, sobre la base de la nueva Ley de Reiterancia que sancionó la Legislatura provincial el 3 de julio del corriente año (precisamente para evitar que los delincuentes sigan accionando).
“El juez dijo que el artículo de reiterancia no es de aplicación automática, y que, si no se encuentran reunidos los riesgos procesales de entorpecimiento probatorio o de peligro de fuga, no procede la prisión preventiva, aunque haya una nueva formulación de cargos”, explicó el fiscal Ávila al finalizar la audiencia.
“Esa decisión la tomó pese a que se acreditó desde el MPF que luego de la primera formulación de cargos por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización realizada el 14 de mayo último, esta misma persona reiteró la misma conducta, en el mismo lugar que es una construcción ilegal y tan solo dos meses y medio después de la primera acusación”, remarcó.
En la audiencia de hoy Ávila afirmó que la prisión preventiva era una medida “necesaria y razonable porque en el presente caso existe reiterancia delictiva”, además de especificar que “con el nuevo hecho se corrobora que el acusado continúa vinculado a la actividad de venta de estupefacientes y que su domicilio irregular funciona como centro de expendio de dichas sustancias”.
La ley contó con el respaldo del Gobierno provincial neuquino y el voto mayoritario de los legisladores, pero el juez consideró que el criminal tiene que estar libre, pese a su reincidencia en la comisión del delito.