No iba a trabajar y no tenía celular: el colmo de los ñoquis en Neuquén
En la cruzada contra los ñoquis del Estado, el gobierno de Rolando Figueroa volvió a accionar con firmeza: dos porteros que no pisaban su lugar de trabajo hace tiempo fueron despedidos por abandono de cargo. El mensaje es claro: se terminó la fiesta de los que cobran sin trabajar. Las cesantías fueron decretadas este viernes, y ya son parte de una larga lista de expulsados por injustificadas inasistencias laborales.
Uno de los casos más insólitos fue el de Jonatan Alberto Figueroa, auxiliar de la Escuela Primaria N° 289 de la capital. El tipo estuvo ausente durante seis meses en 2022 y jamás presentó una licencia. Cuando lo enfrentaron, respondió que no se comunicaba con la escuela porque “no tenía celular” y vivía en Senillosa. Según la auditoría, no aparece en su puesto ¡desde 2018!. Fue notificado varias veces, pero ni una sola excusa válida.
El otro portero echado es Elio Emanuel Lima, de la Escuela N° 238 de Rincón de los Sauces. Faltó en 12 días seguidos de abril del año pasado, sin justificar ninguna ausencia. La Junta de Disciplina fue tajante: hubo “desinterés total por su trabajo” y nunca más volvió. La sanción fue automática: cesantía definitiva de la administración pública, por vago y ausente.
Desde que comenzó su gestión, Figueroa viene barriendo con estos ñoquis, con una consigna concreta: basta de sueldos a cambio de nada. La limpieza del Estado está en marcha, y los que no cumplen lo saben. Se acabó el tiempo de los acomodos, los privilegios y las ausencias eternas con sueldos asegurados.