Domiciliaria para un ladrón que, además, es violento
El asistente letrado de la fiscalía de Actuación Genérica, Emilio Briguglio acusó, el fin de semana, a un delincuente que intentó robarle a una pareja que esperaba el colectivo en Neuquén, y que -además- lesionó a un efectivo policial que concurrió a su domicilio alertado por una agresión.
El asistente requirió que se le impongan 3 meses de prisión preventiva por la existencia de riesgo de fuga. Pero el juez de garantías Juan Kees, fijó la detención (por 5 días) en una comisaría, hasta que la defensa ofrezca un lugar donde el malandra pueda cumplir prisión domiciliaria. Es decir que unos pocos días lo largarán.
A este delincuente (al que identificaron por sus iniciales, K.N.S.) le atribuyeron la comisión de los delitos de robo en grado de tentativa en calidad de coautor y lesiones graves agravadas por ser la víctima un miembro de las fuerzas de seguridad en ejercicio de sus funciones en concurso real con resistencia a la autoridad, ambos en carácter de autor.
Los hechos que el funcionario de la fiscalía le atribuyó al imputado fueron cometidos en la ciudad de Neuquén y son los siguientes.
* El primero fue el 10 de abril cerca de las 21:45 en la calle Islas Malvinas. K.N.S. junto a un cómplice que aún no pudo ser identificado, intentaron sustraerle pertenencias a un joven que estaba en una parada de colectivos junto a su pareja. Ante la negativa de la víctima, se produjo un forcejeo y, el imputado y la otra persona, se dieron a la fuga. Un conductor vio lo sucedido, persiguió a K.N.S. y lo alcanzó a las pocas cuadras, donde finalmente fue detenido por la policía.
* El segundo fue el 30 de mayo cerca de las 00:45 en la vivienda de K.N.S. y se generó a raíz de un pedido del Centro de Monitoreo Urbano, cuyos efectivos divisaron que un varón golpeaba a una mujer. Efectivos de la policía provincial fueron hasta el lugar y no encontraron a la mujer, pero si al imputado que, tras ver el móvil, les arrojó piedras y se dio a la fuga. Luego, fue perseguido e ingresó a su vivienda que está ubicada en una zona cercana.
El padre de K.N.S. salió del interior de la casa y les pidió a los policías que entraran porque su hijo estaba muy agresivo destrozando cosas. Los efectivos ingresaron y, al intentar reducir al acusado, éste atacó a uno de ellos, le provocó un corte en el rostro (aparentemente con un vidrio) y le ocasionó una herida sangrante por lo que tuvo que ser trasladado al hospital. Luego de recibir atención médica, se constató que la lesión tenía aproximadamente 9 centímetros y requirió 6 puntos de sutura.