Bombero neuquino reconoció haber cometido un grave delito
La causa por la que se investigan los sabotajes perpetrados contra el tendido de cables de alta tensión, en Chos Malal, generó este miércoles una sorpresa: un integrante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, muy conocido en esa ciudad, reconoció tener responsabilidad en el atentado contra el servicio que brinda el Ente Provincial de Energía de Neuquén (EPEN).
En efecto -durante una audiencia- el sujeto este, al que se identificó como Gustavo Parnesari aceptó su responsabilidad penal y, en virtud de eso, la fiscal Natalia Rivera presentó un acuerdo parcial que fue avalado por la jueza de garantías. La pena que deberá cumplir el bombero no fue parte del acuerdo, por lo cual se discutirá en una próxima audiencia que deberá fijar la Oficina Judicial.
La fiscal del caso indicó que el acuerdo parcial comprende también la imposición de medidas a Parnesari, por un plazo de 30 días, para reemplazar la prisión preventiva. Ahora pesa sobre él prohibición salir de Chos Malal, prohibición de contacto con los otros imputados en el caso y con testigos de la causa, fijación de domicilio y no modificarlo. Cabe recordar que hay otros tres sujetos que fueron judicialmente acusados.
Los hechos por los cuales el Ministerio Público Fiscal (MPF) inició la investigación, bajo la supervisión del fiscal jefe Fernando Fuentes y con la colaboración del fiscal del caso Víctor Salgado, fueron cometidos el 20 de febrero y el 5 de marzo de este año, en la ciudad de Chos Malal y alrededores.
Según la acusación, el primero fue entre las 21:30 y las 22:40. En esa oportunidad, C.C., L.A.M. y Parnesari, “arrojaron una cadena de 13 metros de largo aproximadamente, que tenía en su extremo un alternador”. La consecuencia directa del sabotaje fue la suspensión del suministro eléctrico en El Alamito, Tricao Malal y en todo el departamento Minas.
“Para estos hechos, los partícipes contaron con la ayuda indispensable y cooperación necesaria de M.N.L., quien les entregó una pinza de corte industrial a Parnesari y a C.C., para que con la ayuda de L.A.M., cortaran la cadena que fue utilizada el día del hecho”, explicó la fiscal Rivera en la formulación de cargos.
El segundo atentado fue cometido momentos previos a las 22:40, sobre una línea de alta tensión. En esa oportunidad, Parnesari junto a C.C. y L.A.M., “no solo se pusieron de acuerdo, sino que se dirigieron hacia ese lugar en distintos vehículos” y “arrojaron una cadena de 13 metros de largo que en un extremo tenía una soga atada”.
El uso de la soga, explicó Rivera, es lo que les permitió resguardar su integridad física y lograr el objetivo del sabotaje: “El accionar mancomunado de arrojar una pesada cadena a gran altura provocó el apagón total en todo el norte neuquino que llevó 18 horas restablecer con éxito”, describió.
Los delitos atribuidos a esos sujetos fueron: daño calificado, en concurso ideal con sabotaje de línea eléctrica por el primer hecho. Mientras que con relación al segundo, los delitos fueron los de coautores de daño calificado, en concurso ideal con sabotaje de línea eléctrica.