2024-12-04

Hubo acusaciones, pero faltaron las pruebas

La vicegobernadora de Neuquén, Gloria Ruiz, ensayó -este miércoles- una suerte de contraataque y lanzó acusaciones fuertes contra un nutrido grupo de diputados provinciales y de funcionarios neuquinos, la mayoría de ellos ministros. No obstante, no aportó pruebas ni explicó por qué los acusa.

Ruiz, quien es objeto de dos investigaciones (una judicial y la otra parlamentaria) considera que aquellos a los que acusó deberían ser investigados por los siguientes delitos, todos ellos graves: asociación ilícita, falsa denuncia, abuso de autoridad, atentado al orden constitucional y a la vida democrática; cohecho y tráfico de influencias, lavado de activos agravado y violencia de género.

Todo ello lo volcó en apenas cuatro carillas y las presentó en el juzgado federal de Sebastián Casanello en Comodoro Py, allá en la ciudad de Buenos Aires. Hecha esa presentación (se entiende que por parte de sus representantes legales), Gloria Ruiz se dirigió a la Ciudad de Neuquén, donde mantuvo un breve diálogo con el fiscal Pablo Vignaroli y no pudo ver el expediente. Esto último quizá responda a que aún no designó a los abogados que la representarán en la causa en la que está sospechada de enriquecimiento ilícito.

La otra investigación, la parlamentaria, es una consecuencia de la judicial. Por absoluta mayoría (29 votos a favor, 5 abstenciones y ninguno en contra) los diputados decidieron aplicarle una suspensión temporaria, mientras analizan si está moral y éticamente apta para ejercer la vicegobernación. No es casualidad que, en su contraataque, Ruiz haya apuntado contra legisladores, incluidos varios de los que la investigan y pueden decidir su destitución. Hoy por hoy, Ruiz no tiene respaldo político ni social. Está desprestigiada y busca maquillar su sombrío presente, lanzando acusasiones que no puedo probar, ni siquiera sostener.

Aquellas cuatro carillas que presentó en los juzgados federales porteños incluyen los nombres de los diputados Ernesto Novoa (Comunidad), Guillermo Monzani (Hacemos Neuquén), Francisco Lepore (Avanzar), Claudio Domínguez (MPN) y Carina Riccomini (Juntos).

También acusó a Tanya Bertoldi (diputada nacional y presidente ad honorem de la Unidad de Financiamiento Externo, un organismo provincial al que se conoce por su sigla UPEFE) y a Marcelo Severini (presidente de la cooperativa eléctrica de la ciudad de Neuquén CALF). Mientras que los ministros a los que apuntó con su dedo acusatorio son: Julieta Corroza (Desarrollo Humano), Lucas Castelli (Trabajo), Matías Nicolini (Seguridad) y Rubén Etcheverry (Infraestructura).

El contraataque de Ruiz causó sorpresa, no solo por la ausencia de argumentos (lo cual, por supuesto, no es poco) sino también porque se esperaba que ensayara alguna explicación o defensa de las acusaciones que recaen sobre ella. Y que, de hecho, son muy serias. Este miércoles, Ruiz quedó en ridículo.

Las desventuras de la vice

En noviembre se supo que había empleado a una decena de familiares en la planta política de la Legislatura (dos de ellos ya han sido despedidos), después se conoció que no habían rendido plazos fijos realizados con fondos legislativos; y se conoció que la vicegobernadora compró una Toyota 4x4.

Entre otras cosas también se supo que compró bombones por más de 4 millones de pesos y que destinó más de 32 millones de pesos a la organización del show que una supuesta “sanadora” montó en el Ruca Che. Las denuncias contra Gloria Ruiz están fundamentadas con documentación oficial, facturas, tickets y con elementos de prueba secuestrados en allanamientos. En cambio, las acusaciones que ella realiza carecen -hasta ahora- de sustento.

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