Con Pereyra se fue un capítulo de la historia neuquina

Con Pereyra se fue un capítulo de la historia neuquina

Guillermo Pereyra, quien lamentablemente falleció este martes -aquí, en la ciudad de Neuquén- fue mucho más que el dirigente que les cambió la vida a los trabajadores petroleros. Fue un estratega político que desafió, enfrentó y derrotó a sectores a los que se consideraba poco menos que invencibles.

Su crecimiento en el universo gremial fue vertiginoso, pero así y todo se tomó su tiempo para consolidar (y disfrutar) cada una de las etapas. Alcanzará con decir que arrancó como delegado y terminó como líder no sólo del gremio y su mutual, sino también de la confederación nacional. Pereyra fue el líder indiscutido. El conductor.

En el medio, los afiliados -la inmensa mayoría de los trabajadores de ese sector lo son- accedieron a una de las mejores escalas salariales del país y a conquistas laborales con las que consiguieron la calidad de vida que anhelaban. Del mismo modo, extendió las prestaciones sanitarias e impulsó clínicas en Neuquén, Plaza Huincul y Catriel (Río Negro).

También en Rincón de los Sauces, ciudad en la que los Petroleros tienen su bastión político y que de hecho gobiernan desde hace años, con Marcelo Rucci, primero, y con Norma Sepúlveda, ahora. El sello político del sector que ahora conduce Rucci (a quien Pereyra supo pasarle la posta hace ya algunos años) es la Azul y Blanca del Movimiento Popular Neuquino (MPN).

Fue precisamente en una recordada interna partidaria cuando Pereyra ganó el derecho a ser candidato a senador nacional por Neuquén, banca a la que finalmente accedió con un triunfo contundente en 2013.

En aquella interna Pereyra -quien también fue secretario adjunto de la Confederación General del Trabajo (CGT)- derrotó a la entonces vicegobernadora Ana Pechen, de la agrupación Azul que conducía y aún conduce Jorge Sapag (por aquellos años, gobernador). “¿Saben quién es la candidata de Cristina?: Sos Pechen”, decía uno de los ingeniosos carteles que por aquel entonces se propagaban por el Valle y la Confluencia. Aquel triunfo de Pereyra también fue el ingreso a la política (a gran escala) de la actual senadora nacional neuquina, Lucila Crexell, quien fue su compañera de fórmula.

Pereyra fue protagonista de Vaca Muerta y de los reclamos por medidas de seguridad en los campamentos y pozos petroleros. Logró que los petroleros también tengan representación en la Legislatura neuquina. Tenía 80 años. Había sobrevivido al Covid y padecía cáncer de hígado. Con él se fue un capítulo de la historia contemporánea neuquina.

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