Buena idea: la obra pública incorpora arbolado
La provincia de Neuquén incorporará arbolado a las obras que se ejecutan en 57 localidades, con ejemplares producidos en los viveros provinciales y destinados a municipios y comisiones de fomento.
La iniciativa forma parte del Plan Comunidad en Obra, que contempla la construcción de veredas, cordones cuneta y mejoras en los espacios públicos. El objetivo es complementar los trabajos de urbanización con una infraestructura verde que contribuya a mejorar la calidad de vida de los vecinos y a generar entornos más amigables con el ambiente.
Esta incorporación abre una oportunidad para modificar la forma en que se piensa y se construye el espacio urbano en Neuquén. En una provincia caracterizada por condiciones climáticas áridas, escasas precipitaciones (salvo ahora, por El Niño) y fuertes vientos en buena parte de su territorio, la forestación representa un desafío, pero también una herramienta fundamental para mejorar la calidad ambiental de las localidades, según se indicó.
El director de Recursos Forestales, Mariano Catalán, explicó que la propuesta contempla integrar el arbolado urbano a la planificación de las obras. “Se contempló dentro de ese plan que haya una infraestructura verde, como le decimos, que tiene que ver con adecuar las ciudades en cuanto a sus espacios urbanos y dotar de arbolado urbano donde tenga esa función paisajística, pero también regula la temperatura, filtra la contaminación del aire, y amortigua los vientos, sobre todo en la región en la que vivimos”.
En ese sentido, destacó que “la idea es que esta infraestructura verde acompañe todo el plan de obras que se pretende hacer en cada una de las 57 localidades de la provincia”.