Un paso clave, tras dos décadas de espera
“Estamos dando los pasos para hacer las obras que la provincia necesita y que fueron relegadas durante años”, destacó el gobernador Rolando Figueroa con relación al proyecto del Canal Aliviador Portezuelo Grande, para el que acaba de concretarse el llamado a la licitación pública.
La obra es prioritaria para la protección de las poblaciones del Alto Valle de Neuquén y Río Negro, la actividad productiva y el desarrollo de Vaca Muerta, ya será una vía alternativa para derivar caudales durante las crecidas extraordinarias del río Neuquén. La licitación es un paso fundamental, ya que se realizó para contratar la elaboración del estudio de impacto ambiental y social.
“Es una obra esperada hace casi dos décadas”, sostuvo Figueroa. Y agregó: “Damos el primer paso para cuidar a las familias del Alto Valle y la producción frente a eventos climáticos cada vez más intensos”.
El fortalecimiento de la seguridad del único complejo hidroeléctrico ubicado sobre el río Neuquén es una demanda pendiente desde hace casi dos décadas y tiene un antecedente judicial a favor de vecinos de la ciudad rionegrina de Cipolletti. El fallo judicial condenó al Estado nacional a estudiar distintas alternativas para encontrar una solución frente a las crecidas extraordinarias que puede registrar el río Neuquén.
Si bien la sentencia de la Corte Suprema de Justicia establece que la responsabilidad es exclusiva de la Nación, la provincia de Neuquén decidió dar el primer paso y financiar el estudio de impacto ambiental para darle celeridad al proyecto y poder avanzar así en una obra prioritaria para ambas provincias.