Diputados debaten cómo se harán los narcotest
La comisión de Derechos Humanos, Peticiones, Poderes y Reglamento de la Legislatura neuquina debatió las propuestas de protocolos de actuación para la aplicación de los narcotest a los diputados. Se trata de exámenes establecidos en la ley 3531 que los determina como requisito fundamental para la permanencia en cargos públicos. En el ejecutivo provincial ya se aplican.
La comisión que preside la diputada Yamilia Hermosilla (Comunidad) retomará el tratamiento en la primera reunión después del receso invernal, con vistas a emitir un despacho.
Los diputados analizaron dos proyectos de resolución en cuestión, presentados por la presidencia de la Legislatura, a cargo de la vicepresidente primera Zulma Reina (Comunidad) y por el diputado Claudio Domínguez (MPN). Ambos ya se hicieron sus pruebas en forma voluntaria y dieron negativo.
Al inicio de la reunión, Hermosilla aclaró que el objetivo es abordarlos en conjunto y unificar ambos textos para alcanzar “el mejor protocolo”. Al respecto, la diputada Ludmila Gaitán (MPN) planteó que la redacción de su par de bloque “se adecua directamente” -según dijo- a la ley 3531 al contemplar pruebas para la detección de sustancias toxicológicas de manera sorpresiva, obligatoria, aleatoria y en situ. Tales aspectos, consideró Gaitán, “ya fueron debatidos” al momento de sancionar la norma vigente por lo que pidió no retomar la discusión de las cuestiones de fondo sino las procedimentales. Finalmente, informó que recibirán aportes y observaciones hasta la próxima reunión de comisión, ocasión en la que se pondría a consideración.
Desde Comunidad, Hermosilla también consideró pertinente que los testeos sean de carácter sorpresivo y que se realicen en el ámbito laboral de los legisladores y no en un laboratorio externo y se comprometió a retomar el tratamiento en la reunión de comisión tras el receso invernal.
A su turno, el diputado Gerardo Gutiérrez (MPN) expresó “dudas” sobre ambos procedimientos y en ese marco pidió más tiempo para realizar aportes y lograr un “procedimiento que realmente se pueda llevar a cabo”. Dijo que “la operatividad” debe recaer en un laboratorio y no en el área de Medicina Laboral del Poder Legislativo, e hizo reparos en cuanto al factor sorpresa. “Parece estar más vinculado al impacto mediático que al criterio científico”, señaló.