La izquierda docente incurrió en un paro ilegal
La izquierda del gremio de los docentes neuquinos (ATEN) se embarcó, este martes, en una nueva protesta sin sustento sindical y con evidente desdén hacia los alumnos y sus familias. Incurrió, de este modo, en un paro ilegal. En realidad, otro paro ilegal, ya que la constumbre viene de lejos. La seccional capitalina realizó una jornada de lucha -así les llaman a las protestas con las cortan las calles del centro con el consecuente perjuicio para vecinos y comerciantes- sin asistencia a los lugares de trabajo; es decir sin permanencia en las escuelas. Lo hizo pese a que ATEN Provincia dejó en claro que no hay conflictos.
La dirigencia de ATEN Capital -cuya estrategia de protestar para instalar a políticos de izquierda es sobradamente conocida- no sólo desconoció los mandatos del gremio a nivel provincia, sino que además hizo que sus afiliados y activistas no cumplieran con su obligación básica de trabajar, pese a que los acuerdos salariales fueron debidamente debatidos y aprobados en su momento. Dicho acuerdo incluye la actualización salarial según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Las actualizaciones son cada tres meses.
La secretaria adjunta del gremio a nivel provincial, Cintia Galetto, fue contundente al respecto: “ATEN no tiene medida de fuerza en ningún punto de la provincia”, dijo. Y acusó a la izquierda: “Definen anti estatutariamente acciones que claramente ponen en peligro no solamente nuestra propia herramienta de lucha, sino que afectan la condición salarial de cada compañero y de cada compañera”.
“Quienes tenemos la potestad de convocar una medida de fuerza como es el paro, según nuestro propio estatuto, es la comisión directiva provincial”, aclaró Galetto, y agregó: “ATEN no forma parte de la CTA Autónoma, y es por eso que es ilógico plantear una medida enmarcada en un organismo al cual no pertenecemos”, remarcó. La excusa de ATEN Capital fue el paro de la CTA Autónoma y la reapertura de la negociación salarial.
Cabe recordar que la izquierda fue derrotada en las elecciones por la conducción del gremio provincial. La mayoría de los docentes le dio la espalda, pero se empeñan en desconocer el mandato soberano de las urnas.