Más seguridad con armas menos letales
La política de seguridad en Neuquén no se detiene. Lejos de conformarse con los resultados positivos que ya se perciben en las calles -mayor presencia policial y una baja sostenida en los índices delictivos- el gobierno provincial redobla la apuesta con nuevas inversiones que apuntan a consolidar y profundizar el cambio de paradigma. La decisión es clara: sostener el rumbo y no retroceder.
En ese contexto, mediante el Decreto 389, la Provincia autorizó una inversión superior a los 2.359 millones de pesos destinada a la incorporación de equipamiento de baja letalidad para las fuerzas de seguridad. Se trata de una medida concreta que no sólo refuerza la capacidad operativa policial, sino que también marca un enfoque moderno en materia de prevención y control del delito.
La adquisición incluye dispositivos de la marca Byrna, como los modelos SD Orange y TCR, junto con sus respectivos insumos: garrafas de CO2 y distintos tipos de municiones. Estas herramientas representan un salto cualitativo, ya que permiten intervenir en situaciones de riesgo sin recurrir necesariamente al uso de armas de fuego, reduciendo así las posibilidades de consecuencias fatales.
Las Byrna son lanzadoras impulsadas por CO2 que disparan proyectiles de distinto tipo -cinéticos, químicos o de pimienta- con un alcance de aproximadamente 20 metros. Su diseño compacto, similar al de un arma convencional, facilita su utilización en campo, pero con la ventaja fundamental de tratarse de dispositivos de baja letalidad, capaces de neutralizar amenazas sin provocar daños irreversibles.
Esta inversión no es aislada, sino que responde a una estrategia integral de modernización de la seguridad. En una provincia con características territoriales diversas -que combina grandes centros urbanos, zonas turísticas y áreas rurales-, contar con herramientas versátiles resulta indispensable. La incorporación de este tipo de tecnología permite actuar con mayor precisión, proporcionalidad y respeto por los protocolos vigentes.
Así, Neuquén consolida un modelo de seguridad que prioriza tanto la protección de la ciudadanía como la del propio personal policial. Los dispositivos Byrna se suman como un recurso clave dentro de ese esquema, favoreciendo intervenciones más seguras, disuasivas y efectivas. La inversión sostenida demuestra que los avances logrados no son un punto de llegada, sino el punto de partida de una política que llegó para quedarse.