La Libertad Avanza se quedó sin logo en Neuquén
La política neuquina sumó un nuevo capítulo de internas, disputas y movimientos tácticos: La Libertad Avanza se quedó sin logo en la provincia. El partido que responde a Javier Milei debió resignar uno de sus símbolos más reconocibles y conformarse con una versión alternativa, luego de perder una pulseada judicial que dejó al descubierto tensiones que van mucho más allá de lo estético.
El golpe lo asestó el partido Cumplir, que con una sola banca en la Legislatura neuquina -ocupada por Brenda Buchiniz- logró adelantarse en los tiempos y registrar antes el logo asociado al universo libertario. La maniobra fue simple pero efectiva: quien inscribe primero, gana. Y esta vez, la legisladora solitaria le ganó de mano a una estructura mucho más poderosa (pero más lenta en Neuquén).
La resolución del juez electoral Jorge Sepúlveda fue contundente. Señaló que los logos partidarios son de uso exclusivo de quien los registra y que, en este caso, las figuras del león y la serpiente ya pertenecían a Cumplir dentro del territorio neuquino. Así, rechazó el pedido de La Libertad Avanza y dejó en claro que no hay lugar para superposiciones en la identidad visual de los partidos.
Como consecuencia, el espacio libertario tuvo que aceptar un logo alternativo, con otros símbolos y elementos que lo diferencien. Un detalle que podría parecer menor, pero que en política no lo es: la marca, la estética y los símbolos son parte central de la construcción de poder. Perderlos, incluso parcialmente, es también ceder terreno.
Detrás de este episodio hay algo más profundo: la reconfiguración del espacio libertario en Neuquén. Mientras la senadora Nadia Márquez aparece como la elegida del mileísmo, su futuro electoral no está completamente despejado (ya que en algún momento se acogió al beneficio judicial de la probation y eso puede inhabilitarla, debido a que en la provincia rige la ley de Ficha Limpia). En paralelo, emergen otras figuras con ambiciones de cara a 2027, como el senador Pablo Cervi (de la Libertad Avanza) y la propia Buchiniz, que ya empezó a tejer alianzas por fuera del esquema tradicional.
En ese contexto, la reciente cercanía de Buchiniz con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, no es un dato menor. La disputa creciente entre Javier Milei y su vicepresidenta amenaza con replicarse en la provincia, trasladando la interna nacional al tablero neuquino. Es por eso que el asunto este de la pelea por un logo puede terminar siendo el primer síntoma visible de una fractura política mucho más profunda.