Neuquén, una ciudad que crece sobre asfalto
La ciudad de Neuquén se consolida, cada día más, como la capital de la obra vial en la Argentina. No se trata de anuncios aislados ni de intervenciones parciales, sino de un plan sostenido que transforma de manera integral la circulación urbana. En ese esquema, la nueva intervención en el acceso norte no es un hecho aislado, sino la continuidad lógica de una política pública que prioriza la movilidad, la seguridad y el crecimiento ordenado.
El inicio de la construcción de un puente elevado sobre calle Salta marca un nuevo hito en ese proceso. La obra permitirá reorganizar completamente uno de los ingresos más transitados a la ciudad, con un diseño moderno que incluye una estructura en forma de Y para distribuir el tránsito hacia distintos puntos estratégicos. Este tipo de soluciones no solo agilizan la circulación, sino que eliminan conflictos viales históricos, como los cruces a nivel.
La magnitud del problema que se busca resolver explica la dimensión de las obras. En horas pico, decenas de miles de vehículos ingresan a la ciudad por el acceso norte, en un contexto donde el parque automotor crece mes a mes. La presión sobre la infraestructura urbana es cada vez mayor, y sin planificación ni inversión sostenida, el colapso sería inevitable. Sin embargo, la respuesta ha sido clara: más obra pública, mejor diseñada y con visión de futuro.
El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, dio detalles sobre cómo quedará esta zona una vez finalizada: “Vamos a ingresar en forma elevada desde Avenida Alfonsín por un puente en forma de Y que va a conectar con Jujuy directamente, o hacia diagonal 9 de Julio”. “Por otro lado, quien salga de la ciudad hacia el Norte, lo va a poder hacer por calle Salta y va a pasar por abajo de este puente para evitar el cruce a nivel”, agregó.
Este nuevo desarrollo se suma a otras intervenciones clave que ya posicionan a Neuquén como referencia en materia vial. La transformación del tramo urbano de la Ruta Nacional 22, conocida como avenida Mosconi, cambiará por completo la dinámica de circulación este-oeste. A esto se agrega un ambicioso plan de pavimentación que alcanza a barrios de toda la ciudad, integrando sectores que históricamente habían quedado relegados.
El acceso norte, además, no surge de manera improvisada. Forma parte de un proceso que incluyó la eliminación de rotondas, la reorganización de arterias clave y acuerdos estratégicos, incluso con el sector privado, para hacer posible nuevas trazas. Esa articulación demuestra que cuando hay decisión política y planificación, es posible destrabar obstáculos y avanzar con obras de alto impacto.
Así, Neuquén no solo crece: se transforma. Y lo hace con infraestructura que acompaña ese crecimiento, evitando que el desarrollo se convierta en un problema. La ciudad se posiciona, sin matices, como la capital de la obra vial, donde cada intervención suma a un objetivo mayor: garantizar una movilidad más ágil, segura y eficiente para todos sus habitantes y para quienes llegan a diario a una de las capitales más dinámicas del país.