Se vienen los narcotest en el sistema de salud neuquino
La Legislatura de Neuquén comenzó a analizar un proyecto enviado por el Ejecutivo provincial, que propone implementar exámenes toxicológicos obligatorios para profesionales y trabajadores del sistema de salud, que se desempeñan en áreas críticas. La iniciativa, que ya tomó estado parlamentario y será tratada en la comisión de Desarrollo Humano y Social, parte de una premisa clara: en ámbitos donde está en juego la vida de las personas, los controles no son una opción sino una herramienta necesaria para evitar riesgos innecesarios.
El proyecto alcanza tanto al sistema sanitario público como al privado y apunta especialmente a quienes trabajan en sectores de alta sensibilidad como guardias, unidades de terapia intensiva, quirófanos, neonatología y sistemas de emergencias. Son espacios atravesados por altos niveles de estrés, turnos prolongados y una exposición permanente a situaciones críticas, lo que exige condiciones profesionales óptimas para garantizar la calidad de la atención. Visto desde esa perspectiva, los llamados narcotest se tornan indispensables.
Según se explicó al respecto, el objetivo es priorizar la seguridad del paciente sin desconocer los derechos y garantías de los trabajadores del sistema de salud, estableciendo mecanismos que permitan asegurar que quienes cumplen funciones tan delicadas se encuentren en condiciones adecuadas para hacerlo.
El esquema previsto contempla un sistema integral de control toxicológico que incluye evaluaciones al ingreso a funciones críticas, controles periódicos y aleatorios, pruebas por causa fundada y procedimientos posteriores a incidentes relevantes. Al mismo tiempo, incorpora garantías institucionales como la confidencialidad, la protección de datos personales, el derecho a la defensa, la contraprueba y el debido proceso administrativo.
El proyecto también propone un enfoque sanitario antes que punitivo. Reconoce que las adicciones constituyen problemáticas de salud que requieren tratamiento y acompañamiento profesional, por lo que prevé programas provinciales específicos de prevención y rehabilitación para el personal sanitario, con el objetivo de favorecer la recuperación y, cuando sea posible y seguro, la reintegración laboral.
La propuesta no aparece como un hecho aislado dentro de la política institucional que impulsa la provincia en materia de transparencia y control. Meses atrás, la Legislatura aprobó un proyecto de ley promovido por el propio gobernador, Rolando Figueroa, que obliga a funcionarios de alto rango, diputados y demás a someterse a narcotest. En ese contexto, la iniciativa destinada al sistema de salud refuerza una misma lógica: establecer estándares claros de responsabilidad en ámbitos donde las decisiones impactan directamente en la vida de las personas.
La normativa se apoya en antecedentes comparados y en regulaciones vigentes en otras actividades donde la seguridad de terceros es prioritaria. Con esa base, busca adaptar esas experiencias al sistema sanitario neuquino y equilibrar dos principios esenciales: garantizar el derecho colectivo a una atención segura y de calidad, y respetar plenamente los derechos individuales de los trabajadores mediante procedimientos transparentes y proporcionados.