De la espera a la obra: una escuela que deja enseñanza
Los 45 años de espera que arrastraba Senillosa para contar con una nueva escuela primaria, deberían servir como una lección política y social. Durante décadas, la desinversión en infraestructura educativa fue una constante, dejando a comunidades enteras sin respuestas a pesar del crecimiento demográfico. La inauguración de la Escuela Primaria 369 -que se concretó este martes- marca un quiebre con ese pasado y expone una diferencia abismal entre un Estado ausente y un gobierno que decide priorizar la educación. Sin dudas es un motivo de festejo en este miércoles, en que empiezan las clases de inicial y primaria en toda la provincia.
La obra fue inaugurada por el gobernador Rolando Figueroa junto al intendente de Senillosa, Lucas Páez, luego de haberse iniciado en 2024 y finalizado en tiempo récord para garantizar el inicio del ciclo lectivo 2026. El dato no es menor: después de cuatro décadas y media sin construcciones escolares, la localidad vuelve a ver una escuela nueva levantarse con fondos públicos y planificación.
Figueroa remarcó que esta inauguración no es un hecho aislado, sino parte de una política sostenida que incluye la futura escuela de Arroyito y la ampliación de la Escuela Especial 21. Destacó el trabajo conjunto entre Provincia y municipios, subrayando que “este Neuquén lo estamos haciendo entre todos”, en una señal de articulación que contrasta con años de parálisis.
Desde el área educativa, se puso el acento en que la nueva escuela permitirá descomprimir la matrícula de las dos primarias existentes, que hoy reúnen a unos 1.200 estudiantes. El edificio no responde a soluciones provisorias, sino a un nuevo paradigma de infraestructura: aulas adecuadas, espacios especiales y condiciones dignas para enseñar y aprender, lejos de los tráileres que durante años simbolizaron la precariedad.
El intendente Páez fue más directo al hacer un repaso de los 45 años de atraso en obras educativas y preguntarse dónde estuvo la mirada del Estado durante todo ese tiempo. Su reflexión dejó expuesta una responsabilidad política concreta: gobiernos que pasaron sin resolver una necesidad básica como la construcción de una escuela, aun cuando la población crecía y la demanda era evidente.
La comparación con gestiones anteriores resulta inevitable, especialmente con la de Omar Gutiérrez, caracterizada por largos años de desinversión en infraestructura escolar. Frente a ese antecedente, el actual gobierno provincial muestra otro rumbo: nunca en la historia se construyeron tantas escuelas en tan poco tiempo, con un plan que busca cerrar brechas acumuladas durante décadas.
Este año, Neuquén inicia el ciclo lectivo con ocho establecimientos nuevos y una cantidad inédita de edificios remodelados y ampliados. La escuela 369 de Senillosa no es sólo una obra: es el símbolo de que 45 años de postergación pueden transformarse en una lección clara sobre qué sucede cuando la educación deja de ser un discurso y pasa a ser una prioridad real.