2026-02-23

Cambiar o persistir: el dilema del PJ en Neuquén

El peronismo neuquino enfrenta por estas horas un dilema que no es menor ni nuevo, pero que hoy se vuelve impostergable: animarse a cambiar o persistir en la inercia que lo condujo a este presente de retroceso y pérdida sostenida de protagonismo político. La discusión ya no es solo de nombres, sino de métodos, prácticas y concepción del poder. Y la inminente interna del Partido Justicialista (PJ) promete ser, al menos en apariencia, una oportunidad para medir si existe voluntad real de renovación o si todo seguirá igual.

Durante años, los matices internos fueron sistemáticamente silenciados por una hegemonía ejercida por los sectores que responden al ex senador Oscar Parrilli, hombre de máxima confianza de Cristina Fernández de Kirchner, y al diputado provincial Darío Martínez quien fue secretario de Energía del ex presidente Alberto Fernández. Ese tándem (ocasionalmente enfrentado) moldeó el partido a su imagen y semejanza, reduciendo la vida interna a un reparto de espacios entre los mismos actores de siempre.

En nombre de una puja que nunca se permitió trascender los intereses propios, se distribuyeron cargos partidarios, lugares en organismos nacionales y candidaturas electorales. La representación actual es una prueba elocuente de ese esquema: hoy Lorena Parrilli, hija del ex senador, ocupa una banca en la Legislatura, tal como alguna vez lo hizo su tía, Nanci Parrilli; mientras que Pablo Todero, histórico ladero de Martínez, llegó al Congreso de la Nación, tras haber sido diputado provincial y titular de la Anses, en Neuquén. No hubo renovación de lógicas, sino continuidad de apellidos (los mismos de siempre).

Lo novedoso es que el próximo 15 de marzo habrá elecciones internas en el PJ neuquino y se anotaron tres listas. La de Parrilli vuelve a apostar por una figura conocida: el ex intendente de Junín de los Andes, Juan Domingo "Chule" Linares.

Otra de las propuestas impulsa como candidato a César Godoy, un activista de la UOCRA con antecedentes de episodios de violencia sindical que despertaron fuertes cuestionamientos públicos. Su postulación introduce un factor de tensión que excede lo político y pone sobre la mesa el debate sobre qué tipo de conducción pretende darse el justicialismo provincial.

La tercera alternativa es la que encabeza el intendente de Vista Alegre, José Carlos Turco Assad, con respaldos territoriales de distintos referentes del peronismo del interior neuquino. Su desafío no es menor: construir una estructura capaz de competir con el poder histórico de Parrilli y su red de influencias. La incógnita es si ese armado alcanzará para quebrar una lógica interna que lleva años consolidada.

La interna por cargos de conducción partidaria puede ser un punto de inflexión o apenas un trámite más dentro de una estructura que, por acción u omisión, eligió quedarse anclada en el pasado.

Te puede interesar