Purga: echaron al policía que hizo caer a motociclistas
En Neuquén la tolerancia cero contra ñoquis e indisciplinados no se detiene y va por más. Las sanciones aplicadas en las últimas horas (una exoneración y dos cesantías) acreditan que la administración provincial está decidida a sostener el estándar que corresponde. La purga contra el incumplimiento y el abandono de funciones no sólo continúa: se acelera.
Hay tres nuevos casos. Y el más resonante es, sin dudas, el del ahora ex agente Matías Nicolás Torres. Su conducta -que terminó con dos personas heridas en un intento desmedido de detener una moto en Villa La Angostura- tuvo una amplia repercusión en su momento. El policía los hizo caer intencionalmente de la moto durante un supuesto control de tránsito. Eso ocurrió el 24 de enero de 2024.
Se inició un expediente y la Justicia lo condenó por lesiones graves. Conocida la sentencia, la Jefatura de Policía y el Ejecutivo avanzaron con la exoneración: la sanción más drástica del régimen.
El segundo caso, el de la ahora ex cabo primero Abigail Magdiel Sepúlveda, expone otra dimensión del problema: el incumplimiento, la ausencia sin justificación, el desentendimiento de la responsabilidad policial. Tras seis meses de licencia excepcional, no volvió a su puesto el día que debía hacerlo (es decir, el 19 de mayo de 2024). No hay interpretación posible. Y cuando la norma es clara, la respuesta también debe serlo. La cesantía confirma que el Estado ya no tolera las inasistencias injustificadas.
El tercer episodio -el despido del portero Alejandro Esteban García- completa el cuadro. En el sistema educativo, donde el orden cotidiano sostiene el derecho de enseñar y aprender, el abandono de tareas se vuelve grave. Faltas alternadas durante meses, aulas sucias, sectores sin limpiar, compañeros sobrecargados: nada de eso es menor. Cuando la inconducta perjudica a estudiantes y trabajadores, sobreviene la sanción. Era portero del Instituto Superior de Formación Docente N 11 de Rincón de los Sauces y los faltazos se registraron en 2023.
Lo que estos tres casos muestran, en conjunto, es un cambio de época. El gobierno de Rolando Figueroa no sólo impulsa un reordenamiento administrativo; está redefiniendo estándares de responsabilidad y expulsando a quienes no cumplen con las exigencias del Estado.