¡Pelotudo! Al final, la RAE avaló a Cristina
“Oscar, soy yo, Cristina, pelotudo”, le dijo la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner (CFK) al hoy senador por Neuquén, Oscar Parrilli, y desató una catarata de burlas que aún tiene sus coletazos. Incluso, recientemente, el gobernador Rolando Figueroa aludió al tema cuando planteó que la provincia necesita legisladores que la representen y la defiendan con la dignidad que corresponde. Aunque, por supuesto, no hizo nombres.
Aquella frase estaba en un audio que se filtró (por esos misterios de la vida) y que era producto de una escucha a la ex presidenta, hoy detenida con prisión domiciliaria.
Lo nuevo es que, hace apenas unos pocos días, la Real Academia Española (RAE) confirmó la incorporación de “pelotudo” a su diccionario oficial. Por si hace falta aclararlo, se trata de una descalificación ampliamente difundida -y de uso prácticamente diario- que incluso forma parte de una de las tantas frases célebres de la gran película argentina: “Ahí lo tenés el pelotudo”, dice Luis Brandoni en Esperando la Carroza.
Según se indicó al respecto, la decisión de la RAE no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia a validar términos y características propias de ciertos países, especialmente en el léxico rioplatense.
Sea como fuere, así la RAE define a pelotudo: Dicho de una persona que tiene pocas luces o que obra como si las tuviera. También lo define como lerdo, parsimonioso, irresponsable. Originalmente, la palabra pelotudo se utilizaba en la Argentina exclusivamente para ofender. Pero, con el paso del tiempo, su uso ha ido evolucionando para ganarse su lugarcito en el lenguaje coloquial.