2025-08-04

Más que una pasarela, un camino a la equidad

Cuyín Manzano es una pequeña localidad de la provincia de Neuquén, ubicada dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi y rodeada de imponentes paisajes naturales, que seguramente son el sueño de muchos de los que viven en los grandes conglomerados urbanos, plenos de estrés, prioridades simultáneas y, por sobre todas las cosas, cemento. Ahora bien, vivir en aquel paraíso helado no es para nada sencillo; no sólo por el clima ocasionalmente hostil, sino también por la histórica falta de inversiones a la que el gobierno que conduce Rolando Figueroa ha decidido ponerle fin.

El modelo neuquino de desarrollo equilibrado ha decidido llegar a donde otros no han llegado y a donde quienes ven al mundo desde el obelisco jamás llegarían. Lo hará con la construcción de una pasarela peatonal, que literalmente les cambiará la vida a una veintena de familias que podrán cruzar el río como corresponde: sin exponerse a riesgos.

La zona es cercana a Villa Traful y lleva más de 30 años esperando por ese puente, que demandará una inversión de más 1.400 millones de pesos. Hace apenas unos pocos días -para ser precisos, el jueves- se abrieron los sobres del proceso licitatorio para la construcción y se presentaron cuatro oferentes.

“Hoy es un día histórico”, dijo el ministro Jefe de Gabinete, Juan Luis “Pepé” Ousset, y aseguró: “Estamos cumpliendo con la palabra y estamos dándole ni más ni menos que lo que se merecen, en este caso, los pobladores de Cuyín Manzano, que han esperado durante muchísimo tiempo”.

Indicó que “por lo general, la política o los políticos deciden en función de variables que no siempre tienen que ver con las prioridades o con las necesidades de la gente”, porque “muchas veces se define en función de donde hay mayor población, de donde tiene un mayor impacto o rédito político”.

“Sin embargo -señaló Ousset- si algo vino a cambiar esta gestión de gobierno, es poner el foco en lo que son las prioridades” y agregó que esto se hace priorizando “una mirada profundamente federal, sabiendo que cada una de nuestras localidades tiene el mismo derecho, las mismas necesidades y la misma oportunidad de construir un futuro”. De eso se trata la igualdad de oportunidades.

En 1992 la infraestructura anterior fue arrasada por una crecida del río y las obras se demoraron. En la actualidad, los habitantes de la margen derecha del río Cuyín Manzano deben cruzarlo a caballo o a pie, según la época del año, para poder acceder a los servicios de salud, educación y compra de mercadería. En la época de deshielo, el cruce del cauce se dificulta durante varios días, ya que la corriente lo hace prácticamente imposible. Ahora van camino a la solución y la equidad.

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