Figueroa eliminó las cajas chicas de la vieja política
En la continuidad de su programa de austeridad y trasparencia, el gobernador Rolando Figueroa eliminó las llamadas cajas chicas, que tenían distintos organismos del Estado provincial para afrontar gastos considerados menores (al menos, en comparación con otros). De este modo desterró a otra de las costumbres de la vieja política.
Desde la administración provincial se indicó que lo hizo con el objetivo de “reforzar los mecanismos de control”, cosa que se logrará -aseguran- con la puesta en marcha de un sistema de tarjetas recargables. “Esta medida busca mejorar significativamente la eficiencia, seguridad y transparencia en los pagos de menor cuantía que requieren las áreas provinciales para su funcionamiento cotidiano”, reforzaron.
Hasta ahora, estos gastos se realizaban principalmente mediante cheques o transferencias bancarias, lo cual implicaba no sólo tiempos administrativos prolongados, sino también un manejo de efectivo que generaba riesgos innecesarios.
“Los responsables de los servicios administrativos financieros de cada jurisdicción u organismo quedan facultados a realizar ante el BPN todos los actos que resulten necesarios a efectos de dar cumplimiento a lo establecido en el decreto” por el que se pusieron en marcha las tarjetas recargables. Funcionarios de alto rengo deberán responder por esos recursos, según se indicó en el decreto.