Una vez más, Figueroa mostró que el camino es el diálogo
El gobierno de Javier Milei había sorprendido, esta mañana, con la flexibilización de la barrera sanitaria que -básicamente- permitía el ingreso de carne con hueso a la provincia de Neuquén. La media había causado revuelo, ya que si bien suponía una eventual o hipotética mejora en los precios (producto de la competencia), también atentaba contra el estatus sanitario y el trabajo de los ruralistas neuquinos.
Luego el gobernador Rolando Figueroa se reunió con funcionarios nacionales, allá en Buenos Aires, y la medida quedó suspendida, mientras se busca una solución que no perjudique a nadie. Se abordará, también el tema de los precios. “Tenemos que eliminar injusticias en la Patagonia, bajar el precio de la carne y proteger a nuestros productores”, aseguró Figueroa; y remarcó que desde el gobierno provincial “vamos a mirar con atención la distribución de la rentabilidad dentro de la cadena de valor para que en ese camino no se castigue al productor, reconociéndole lo que vale y eliminando los privilegios de algunos vivos, que perjudican con los precios de venta a la gente”.
No es la primera vez que el gobernador va contra los privilegios. Nada de eso, ya eliminó las jubilaciones de privilegio y eliminó gastos innecesarios del Estado. Respecto del diálogo alcanzará con mencionar los pactos de gobernanza que rubricó con gobiernos municipales, y la ronda de consultas con comerciantes y operadores, previo a la inminente licitación del complejo de esquí del cerro Chapelco.
Noventa días
Este mediodía, el gobernador neuquino informó que, mediante un diálogo con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo y el secretario de Ganadería, Juan Pazo, se acordó la suspensión por 90 días de las medidas adoptadas a través del SENASA para el ingreso de carne con hueso desde las zonas libres de fiebre aftosa con vacunación hacia las regiones del país donde no se aplica dicha vacunación.
Figueroa explicó que durante ese período se establecerá una mesa de trabajo con los gobernadores de la Patagonia bajo tres preceptos fundamentales: trabajar junto con los productores para potenciar las economías regionales, establecer normas específicas que salvaguarden la sanidad y el estatus sanitario, y lograr coherencia en el establecimiento de precios para que los consumidores no sean los principales perjudicados.
“Nuestro objetivo es reducir los precios de la carne, pero para lograrlo no podemos comprometer el estatus sanitario que hemos alcanzado en nuestra región y debemos proteger a los productores que reciben muy poco, a pesar de haber cuidado durante 20 años dicho estatus”, destacó el gobernador.