Perdió 8 mil dólares y la Justicia le dio la razón al banco

Ya sea por debitar de manera incorrecta de las cuentas de sus clientes, por cobrarles seguros que estos no pidieron o por incluirlos arbitrariamente en el Veraz, el Banco Patagonia ha sido objeto de diversas condenas judiciales. La novedad es que acaba de ganarle un pleito a un rionegrino que, víctima de una cadena de infortunios, sufrió lo que cualquier vendedor puede llegar a temer: mientras vendía la casa se disparó la divisa estadounidense y perdió unos 8 mil dólares.
Nadie está exento de ese miedo; tampoco quien está a punto de vender, por ejemplo, un auto. En la causa consta que, en agosto de 2018, el cliente le informó al banco que al día siguiente recibiría una cuantiosa suma en pesos por la venta del inmueble en cuestión. Preguntó si lo podía transferir a una caja de ahorro en dólares que tenía su pareja y el bancario que lo atendió le dijo amablemente que sí. Generalmente impera la amabilidad, al menos hasta que empiezan los reclamos.
Entre contento y confiado, vendió la propiedad. Pero entre una cosa y otra se hicieron más de las 13, pasó el horario bancario y cuando fue a comprar los U$s le dijeron que a esa hora (y hasta las 15) sólo podía hacerlo por home banking. De inmediato, la sonrisa mutó en transpiración. Y la transpiración en espanto, cuando no pudo comprar ni un solo dólar, que en ese momento cotizaba a 32,20 pesos.
Desesperado volvió al banco, pidió hablar con el operador de cuentas y se sintió tan desprotegido como cualquiera que implora por una respuesta bancaria una vez que le ponen llave a la puerta. Eran las 14:50 y el vigilante privado le dijo venga mañana ¿Habrá dormido aquella noche? Quién sabe, el hecho es que al otro día se presentó más temprano que jubilado ansioso, pero tuvo que esperar hasta las 10:30 para comprar los dólares que pagó a 36 pesos. El gerente tenía la convicción de que el banco no tenía culpa alguna y jamás lo atendió. En realidad los gerentes rara vez atienden.
Fastidioso, decepcionado o vaya a saberse qué, el cliente inició una demanda civil con el argumento de que el banco (para ser precisos, aquella sucursal de Viedma) no lo informó como corresponde; y ahora una jueza en lo Civil le propinó el segundo gran disgusto de esta historia al darle la razón al Patagonia y rechazar la demanda.
El banco argumentó que se trató de una transacción entre particulares en una sala de la sucursal pero sin intervención de esta y que, encima, terminó después de las 13. También desconoció que el cliente haya intentado concretar la operación por home banking. La jueza concluyó que no quedó acreditado el trato indigno por el que se quejaron el cliente y su pareja que, ahora, no tienen más opción que apelar (y prolongar sus lamentos).

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