El gobierno quiere impedir góndolas vacías con imputaciones a grandes empresas

El gobierno nacional dio un paso más coherente con su visión sobre una de las consecuencias de la crisis económica del país, el desabastecimiento en supermercados y demás comercios, imputando a grandes empresas, como Mastellone, o Fargo, por «retención en sus volúmenes de producción o falta de entrega de determinados productos de consumo masivo para su comercialización».

La medida fue impulsada por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación, y afecta a las empresas Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini, y Potigian.

Según se informó oficialmente, las imputaciones se realizaron después de verificar que las empresas incumplieron la intimación de «incrementar su producción hasta el más alto grado de su capacidad instalada y arbitrar los medios a su alcance para asegurar su transporte y distribución con el fin de satisfacer la demanda», en el contexto de la emergencia sanitaria establecida el 20 de marzo del año pasado.

Se consignó en la comunicación de Presidencia que se hicieron fiscalizaciones en comercios, y tras la investigación correspondiente, «se comprobó una importante caída de la producción o en la distribución de diversas gamas de productos.

En ese sentido, se destacó en la multinacional Unilever «una caída de casi el 100 por ciento en su inventario de aderezos»; y en P&G una reducción «importante de stock», al tiempo que en Danone «se corroboró una disminución relevante en la producción y despacho de quesos crema y postres» durante el trimestre relevado.

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