Ya se evalúa volver a restringir circulación por aumento de contagios

Hubo fiestas, atiborradas de pequeñas o grandes multitudes. Celebraciones presuntamente familiares que rompieron con todas las reglas del protocolo sanitario. La ribera de los ríos se llenó de gente en Neuquén: muy pocos tuvieron cuidado. En el gobierno nacional, y los provinciales de Neuquén y Río Negro, se considera volver a restringir el uso del espacio público. La circulación. Al menos, acotar el margen horario, diario, de la libertad plena.

Las versiones más creíbles indican que se considera, en el gobierno nacional y en diálogo con Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, restringir la circulación entre las 23 de un día y las 6 del otro, en principio, en el AMBA. Frenar así lo que parece una inevitable ola de “juntadas”, con presencia juvenil masiva. La medida, dicen, se considera para ser aplicada a partir del 8 de este primer mes del año. En Neuquén y Río Negro hay también preocupación, y se mira con atención lo que podría decidir Alberto Fernández, quien seguramente consultará antes a los mandatarios provinciales.

Es que hay un crecimiento de contagios que es imposible desligar de la temporada de fiestas. Esta circunstancia cronológica, tras un año de fuertes restricciones, unida a la distensión que provocó la sola noticia (no la aplicación masiva, que todavía no se puede hacer) de la llegada de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, fue suficiente para disparar la oleada de celebraciones sin mayor protocolo. Sin barbijos, sin distancia. Todo lo que está indicado no hacer mientras exista la indefensión orgánica frente al coronavirus.

En Neuquén, la preocupación ya se había manifestado, y las acciones preventivas se habían lanzado la semana pasada. Por ejemplo, la suspensión nuevamente de las intervenciones quirúrgicas programadas, para dejar libre los espacios de terapia intensiva en los hospitales y clínicas del sistema de salud. La provincia cerró el 2020 con más de 500 contagios por día, después de haber caído, esa cifra, a menos de 200 diarios a mediados de diciembre. El salto fue notorio, y no hay que ser una eminencia para conectarlo con la desaconsejada distensión que eliminó prematuramente protocolos que, hasta los últimos días del mes, se habían respetado.

El primer día del 2021 mostró celebraciones masivas, concurrencia multitudinaria a los ríos, y constatación de esa peligrosa distensión que el gobierno se esforzó en desaconsejar, pero que pareció irrefrenable. Por eso, lo concreto es que hay alerta nacional otra vez, tras los primeros días de la vacunación. La pandemia no ha terminado, sino que se ha agravado en las últimas semanas. En este contexto, lo más probable que es vuelvan a anunciarse medidas restrictivas de prevención de contagios.

Rubén Boggi

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