Lo que viene junto con la vacuna

El primer efecto de la llegada de la vacuna rusa Sputnik V, que en Neuquén se concretará este lunes, es político más que sanitario. Sin desdeñar lo segundo, que comenzará a evidenciarse recién cuando lleguen las dosis necesarias para toda la población, el efecto se traduce en la importancia de marcar un momento, el fin de una etapa y el comienzo de otra: de la relativa y permanente incertidumbre de la prevención como única arma contra los contagios, a la más efectiva fase de contar con un medicamento que ayuda significativamente al sistema inmunológico, y otorga, por ende, una seguridad mayor.

El sábado a la tarde, Omar Gutiérrez, junto a la ministra Andrea Peve, participaron del encuentro por teleconferencia con el presidente Alberto Fernández y sus funcionarios, junto al resto de los gobernadores. Fue el primer acto de una necesidad política compartida por todos, en todos los distritos, en mayor o menor medida: afirmar la imagen de que la política se ha ocupado en resolver los problemas. Tirar un ancla para detener la permanente deriva en un océano de dudas, inseguridades, provocadas por la pandemia sanitaria, la debacle económica, y los males inherentes a una política conflictiva, en la que el gobierno nacional aparece complicado, dividido entre el presidente y la vice presidenta, cada quien con sus objetivos.

Gutiérrez, y el MPN en general, están bastante lejos de ese foco de rencillas que es el kirchnerismo gobernante. Se benefician, incluso, con esa casi obscena exhibición de idas y vueltas alrededor de caprichos o venganzas. No necesita mucho, el partido gobernante en Neuquén, para contrastar con un aparato estatal que luce, al menos, contenido; y que, ahora, tendrá la oportunidad de mostrar eficacia en avanzar en el control de la pandemia de coronavirus, con el operativo vacunación que tanto ha ensayado, para corroborar si, como se espera, se reduce el actual rebrote de contagios, y se entra en un contexto sanitariamente más controlado y manejable.

La vacuna, desde este enfoque, funciona como un hito para marcar un antes y un después. La política, ahora, tendrá que demostrar que avanza sobre el problema económico, que es muy grave, en paralelo al mega operativo de vacunación. Aprovechará, para eso, el influjo positivo que causará, inexorablemente, el antivirus inyectable. Es posible que los errores cometidos se diluyan velozmente. Es posible que, al cambiar la perspectiva, se instale un veranito político positivo, en el que las instituciones puedan tener la posibilidad de recrear y aún reforzar la idea de una sociedad que mejora cuando sus representantes concretan soluciones a cada problema que se presenta.

La llegada de la vacuna servirá para tener un panorama un poco más previsible. Por ejemplo: el lunes se reunirán de nuevo representantes del gobierno con el gremio de los maestros, ATEN. Allí mostrarán números del año para estimar cómo será la actualización salarial. Pero todo tendrá como contexto la perspectiva de poder comenzar un ciclo lectivo, con escuelas abiertas, sean las clases totalmente presenciales o no, en marzo.

El sindicato conducido por Marcelo Guagliardo ya anticipó que pretende, de mínima, recuperar lo que la inflación les quitó a los salarios en el aciago año 2020. Es un porcentaje importante, supera el 30 por ciento. El gobierno irá con los números que demostrarán que, así como a los maestros se les limó el salario, al Estado se le cayeron los ingresos. La fácil comprobación de ambas realidades coexistentes, hace prever una negociación dura, que, tal vez, amerite que se acepte un período de reconstrucción no inmediata, sino gradual.

El capítulo negociación llegará también para los otros gremios del Estado: ATE, UPCN, Viales. Es, básicamente, la misma situación, aunque no con la exigencia crucial que plantea resolver o comenzar a resolver la tragedia educativa. Así, el operativo vacunación convivirá con un operativo negociación, durante algunos meses. Y esos dos operativos, tendrán al mismo tiempo como contexto el duro proceso, ya iniciado, de reactivación plena, y pase a una fase superior, en los yacimientos de Vaca Muerta.

El 2021 empezará, de esta manera, con una expectativa positiva, sin que esto signifique que todo se arreglará mágicamente. La magia, se sabe, es una disciplina ajena a la política.

Rubén Boggi

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