Afiches de mentiras y operativo destrucción, en la campaña neuquina

La política neuquina es como una partida de truco, de la que participan todos entrañables amigos, que, no obstante, se engañan entre sí, en procura de sacar la ventaja suficiente como para ganar el juego. Le contamos aquí algunas perlitas:

  • El show de los afiches falsos se incrementó en los últimos días. A la foto impostada que muestra a Juan Monteiro con Horacio Quiroga, se le agregó una de Marcelo Bermúdez acompañado por Jesús Escobar. Los dinerillos para tales creaciones y su difusión provienen, dicen, de los forrados bolsillos de referentes vinculados al partido del gobierno en la provincia. Esta y otras trampitas son comunes y cada vez más frecuentes, pero igual siempre llaman la atención.
  • La virulencia de campaña se observa en cosas que suelen pasar inadvertidas para el gran público. En las últimas horas hubo, por ejemplo, un “operativo destrucción” que apuntó a los afiches públicos del candidato Marcelo Bermúdez. No quedó un cartel en pie. Los autores que cobraron tan singular víctima actuaron, según se dice, en venganza directa por una serie de intimaciones que partieron desde el municipio capitalino directamente hacia el candidato Mariano Gaido, por la pegatina o instalación de cartelería en lugares vedados por ordenanza. Hubo enojo porque en lugar de responsabilizar al partido político se acusó directa y personalmente al candidato.
  • Todo puede pasar dentro de la lógica de campaña, y así, aseguraron, pasó con una fuente de financiamiento que cayó en las faltriqueras del candidato a intendente por Todos, el kirchnerista Marcelo Zúñiga. Dicen que, en el fragor de la batalla y con el ánimo siempre presente de dañar al enemigo principal, algunos dinerillos provenientes del PRO macrista fueron derivados a engordar los recursos de campaña del dirigente peronista. ¿Será cierto?
  • A medida que se acercan los comicios –primero las PASO, después las capitalinas y por último las nacionales en octubre- se incrementan las visitas a la región de figuras del gobierno nacional o de las dirigencias principales de la oposición. Con o sin excusas de algo concreto, todos vienen a hacer campaña. Pero lo singular de Neuquén es que, vengan por el oficialismo o por la oposición a nivel nacional, todos terminan hablando con el MPN. El partido que gobierna la provincia –y Vaca Muerta- goza de esa ubicuidad ideológica, que le permite estar bien con Dios y con el Diablo, cuando de elecciones nacionales se trata.

(Foto: Oscar Livera. Diario Río Negro)

 

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