Niños que ganan más dinero que sus padres: arma de doble filo

(Especial por Sofía Seirgalea) Hace poco tiempo empecé a incursionar en el mundo de los más pequeños. No puedo decir que siempre me gustaron los niños. De hecho, no sabía cómo tratar con ellos. La realidad es que varias amigas comenzaron a ser madres y, a medida que uno crece, su entorno también lo hace y va cambiando. Por eso, mis tardes también son compartidas con menores que están en la primaria y, en ese contexto, observé cómo varios de ellos sienten una tremenda empatía con los famosos niños youtubers.

Estamos hablando de una especie de nueva profesión. Ya existen los influencers y pronto aparecerán los “asesores de influencers” y hasta “gestores de talentos”. Sabemos que Google es un buen termómetro y tampoco deja lugar a dudas. Ahora, hay un gran interés en esta materia por parte de los más chicos.

Gran cantidad de niños, sobre todo en Europa, triunfan extremadamente con sus canales de Youtube. Tienen millones de seguidores y, por supuesto, en todo el mundo van acumulando pesos, dólares, euros. Sortean premios, cuentan con auspiciantes y muestran detalles de sus vidas. Todo esto, bajo la supervisión de sus tutores.

Los niños no son conscientes de las consecuencias que esto puede tener en un futuro. No conozco persona que no se arrepienta o ría con timidez de algo que ha publicado, por ejemplo, en Facebook, hace años atrás. Internet siempre fue, es y será, un arma de doble filo.

Los niños simplemente desarrollan su faceta más artística y se divierten. La pregunta es si los padres toman este hecho con verdadera responsabilidad.

A raíz de diversas entrevistas, se observa que, en principio, apoyan a sus hijos en esto porque ellos mismos lo pidieron. Pero me pregunto si, una vez que comienzan a llenarse sus cuentas bancarias, siguen tomándolo con un incentivo o como un ingreso de dinero que se vuelve necesario después. De hecho, muchos de estos niños famosos, comienzan a cobrar más que los propios adultos y, créanme, no es una exageración.

Disculpen por el pesimismo, pero, ¿alguien ha pensado qué sucede detrás de escena?

A los ojos de psicólogos infantiles, por supuesto que mucha fama puede perjudicar a los menores. El hecho de tener una imagen personal muy magnificada puede distorsionar el desarrollo personal. Y, el día de mañana, tal vez no coincidan con nada de lo que hicieron a través de esos videos que se viralizan rápidamente.

Por supuesto que no expreso que es algo malo que un niño gane dinero, pero sí pongo en duda la labor de los padres que entra en juego, por tener que remarcar los límites.

También hay casos donde adultos comienzan a ganar dinero, mostrando a sus hijos sin consentimiento alguno, porque simplemente dicen cosas “graciosas”.

Yo misma lo he hecho. Mostrar a mi papá, a mi sobrina, a mis amigos, y hasta a mi propio gato. Pero supongo que revería esta situación si observase que quienes visualizan esos videos, ya no forman parte de mi entorno y se multiplican cada vez más.

No intento juzgar a estas personas, solo es una crítica constructiva. Espero que los adultos puedan comprender que las nuevas tecnologías tienen sus ventajas, pero que también pueden perjudicar el desarrollo de una manera muy importante. Sólo espero que lo tomen con responsabilidad.

Categorías de los artículos:
Historias Ciudadanas

No se permiten comentarios