Boudou, Rioseco y el polo, y la teoría del tercero

La campaña política en Neuquén sigue acaparando la atención mediática. Compartiendo unas cervezas heladas con maníes sin sal (de algo hay que cuidarse), los periodistas comentaron algunos de sus aspectos más recientes. Veamos:

El primer comentario jocoso tuvo como protagonista al hombre de Cutral Co, nacido a la fama en la histórica pueblada por piquetero, después devenido en administrador municipal de primer orden, el candidato a gobernador del kirchnerismo, Ramón Rioseco. El motivo del comentario fue el virtual empapelado de la capital con un volante a todo color que, con el lema de la campaña del Frente para la Victoria, muestra la sonriente foto de Rioseco junto a Cristina Fernández y Amado Boudou. Este, el vice procesado, es el primero en la foto. En la reunión se le atribuyó la impresión y distribución del volante a alguno de los vericuetos “clandestinos” de la gran organización que es el MPN. Lógico, nunca podrá ser demostrado. La gente de Rioseco no fue, dicen. Pero tampoco puede decir nada sobre la sutil maniobra.

Con un poco de siniestro humor negro (teniendo en cuenta que hubo una muerte) los periodistas no dudaron en atribuir a una rara y violenta campaña “anti-Pechi” la sucesión de accidentes protagonizada por colectivos de la empresa Indalo. Hubo dos, uno fatal, con diferencias de apenas 24 horas. “Todo mal con Indalo para el Intendente”, se dijo, una y otra vez. No solo por las movidas políticas, que instalaron otra vez el tema en primer plano, sino por acción de la desventura del azar.

Se comentó también, respecto de Rioseco, su disertación ante empresarios del rubro petrolero. El intendente de Cutral Co no es un versado en la tecnología petrolera, como el gobernador Jorge Sapag, quien parece haber hecho una maestría al respecto; pero se defiende bastante, e intenta marcar sus diferencias en el enfoque respecto del MPN. Por eso sorprendió que acudiera a una mención que fue bandera del partido provincial durante muchos años, y particularmente en la década del ’80 del siglo pasado: la industrialización de hidrocarburos en origen. El famoso “polo petroquímico”, que nunca prosperó en Neuquén sino que se desarrolló aún más en Bahía Blanca, fue un caballito de batalla en la provincia y en el Senado, a través de Elías Sapag. No pudo ser con Raúl Alfonsín, y después tampoco con Carlos Menem. Al fin, la idea se fue diluyendo. Hasta ahora, en el que la reinstala Rioseco, con la experiencia de desarrollo en su propia comarca.

También se habló sobre el “operativo tercero”. Así se le empezó a llamar a una presunta campaña de la inteligencia oficialista provincial y nacional para instalar en los medios la seguridad de que la fórmula del anti-kirchnerismo, integrada por Horacio Quiroga y Leandro López, está condenada ya a tener menos votos que el MPN y que el Frente para la Victoria. Para esto se publicitan encuestas, lógico, aunque encuestas hay para todos los gustos. Entre las razones de los analistas que confían en esa apreciación de resultado anticipado, se señalan errores de campaña en el bunker de Quiroga, la decepción por el “no” de Camilo Echevarría y la exposición pública negativa que tuvo el tema, y hasta un presunto desánimo anticipado del candidato. Todo esto es negado desde NCN-PRO-UCR, pero tampoco quieren levantar demasiada polvareda con el tema, porque parten de una posición a la defensiva difícil de explicar. Lo cierto –lo más objetivo, se concluyó- es que como suele decir el propio gobernador Jorge Sapag, “los partidos hay que jugarlos”. Nadie ha ganado (ni perdido) antes de que efectivamente la ciudadanía acudiera a las urnas.

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