Manejaba ebrio, con una botella entre las piernas

  • 9 años atrás

Eran las 12.30 del mediodía del jueves. Hacía calor y la ciudad estaba en ebullición por el impresionante movimiento de autos y peatones.

Un inspector de tránsito notó una actitud extraña en un conductor que circulaba por la calle Olascoaga al 300 y lo obligó a frenar el vehículo.

Con sorpresa notó a primera vista que el hombre estaba en estado de ebriedad y que entre las piernas llevaba una botella. El lugar elegido para el envase tenía una explicación: mientras conducía, el tipo tomaba del pico de la botella, como si estuviera en otro mundo, lejos del tránsito, de la gente, del peligro.

El hombre, oriundo de Centenario, se negó a bajar del vehículo. Y ante la insistencia del funcionario, el conductor furioso intentó “tirarle” el auto encima.

Finalmente tuvo que intervenir la Policía para demorarlo.

Cuatro horas antes los inspectores municipales habían constatado otro caso de alcoholemia. Fue a las 8 de la mañana, pero no fue tan grave ni escandaloso como el del otro conductor que llevaba la botella entre las piernas.

 

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