Weretilneck y una supuesta presión contra el diario Río Negro

El recorte del aporte estatal del gobierno de Alberto Weretilneck al Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) fue vinculado directamente con un ataque a la libertad de prensa, en especial al diario Río Negro, y con la renuncia en ese contexto del director de ese medio, Norberto Rajneri.

Así se lo destaca en una nota publicada por la periodista Alicia Miller en el portal “Confluencia Digital”. Reproducimos aquí ese artículo:

No parece tener fin la crisis de conducción que atraviesa el diario “Río Negro” desde que, hace dos años, un grupo de accionistas sobrinos de Julio Rajneri tomó el control de la empresa y destituyó al prestigioso periodista de su cargo de director del medio y de presidente del directorio de la empresa que lo edita desde hace 104 años.

Ayer, la renuncia de Norberto “Tilo” Rajneri como presidente del directorio resultó una virtual admisión de que la reducción a la mitad de los aportes estatales al IUPA –Instituto Universitario Patagónico de Artes- fue, como se señaló desde diversos sectores, una tremenda represalia contra la publicación en el diario “Río Negro” de artículos críticos al gobierno provincial y a dirigentes allegados al gobernador Alberto Weretilneck.

El diario publicó, el 4 de febrero, un artículo firmado por Ítalo Pisani revelando que una joven de 19 años de Cipolletti denunció al legislador oficialista de Juntos Somos Río Negro Rubén López de haberle proporcionado un narcótico y haberla violado después de que ella y su prima trabajaran como mozas en una peña de Boca realizada en el salón de eventos de la exesposa de López en Fernández Oro.

El pasado domingo 12, un informe del suplemento económico Pulso firmado por el periodista Javier Lojo brindó detalles del déficit del Estado provincial y atribuyó gran parte de la problemática al despilfarro de gastos por parte del gobernador Alberto Weretilneck, a través de la incorporación de grandes cantidades de empleados públicos y de aportes a entidades civiles, muchas de ellas ligadas al oficialismo.

Ese mismo domingo, el gobernador envió un correo electrónico a Lojo reprochándole el artículo con duros términos, adjudicando al periodista intenciones políticas de perjudicar al gobierno. Y, después de mediodía, una información gubernamental de Prensa dio cuenta de un decreto –firmado ese mismo día- que reducía a la mitad el aporte de casi 140 millones de pesos asignado en el Presupuesto de Río Negro al IUPA, el Instituto de Artes creado por el fallecido Norberto “Tilo” Rajneri, padre de quien desde hace dos años es la máxima autoridad del diario “Río Negro”.

Norberto “Tilito” Rajneri dirigió la Fundación Cultural Patagonia que creó el IUPA hasta que, hace dos años, asumió como presidente del directorio de Editorial Río Negro luego del desplazamiento de Julio Rajneri . La Fundación logró que el Estado de Río Negro se hiciera cargo de sostener los gastos de funcionamiento y personal del IUPA, mientras que el edificio sigue siendo de la entidad civil.

Durante 2016, un aporte del Estado provincial para realizar varias aulas fue atribuido por varios observadores a un cambio en la línea editorial del diario “Río Negro” que abandonó su tradicional función de control de los poderes públicos para asumir una posición más condescendiente con el gobierno provincial de Río Negro. La excepción fueron algunos periodistas que siguieron ejerciendo el rol de realizar investigaciones y artículos de opinión críticos, aún cuando éstos resultaban como islas en el mar.

En noviembre, causó sorpresa conocer que el Presupuesto estatal para 2017 incluía un aporte extraordinario para el IUPA de 140 millones de pesos. Éste respondía al anuncio, meses atrás, de que la academia de artes abriría una sede en Viedma.

Apenas dos meses después de que ese Presupuesto fuera convertido en ley y a 30 días de comenzar el año de ejecución, el súbito decreto dominguero de Weretilneck fue leído por la opinión pública como una represalia contra el presidente del directorio del diario “Río Negro” por no evitar la publicación de artículos críticos al gobierno.

En una nota breve publicada por el medio, el IUPA anunció que su titular viajaría a Viedma para pedir a las autoridades provinciales que revisaran el drástico recorte, que en la práctica dejaba a la entidad en imposibilidad de pagar los sueldos y los gastos normales del año, aun sin concretar la anunciada sede en la capital de la provincia y el dictado de carreras en Bariloche.

“Tilito” Rajneri minimizó la situación señalando que obedecía a una “mala coincidencia” y que, en la práctica, él no representa al IUPA, dirigido desde hace tiempo por Norberto Gerardo Blanes.

No todos en el directorio de Editorial Río Negro SA compartieron su visión.

Ricardo Gamba, accionista, dijo: “Me parece obvio que se trata una represalia del gobierno”, aun cuando se presentara de una forma original, golpeando no directamente al diario sino a los intereses privados del presidente de su directorio y accionista privilegiado. Ligó el decreto de “ahorro” a “un grosero intento de presionar para negociar, a raíz de algunas notas que le irritaron especialmente” ante la complacencia habitual. Desde lo conceptual, relativizó las explicaciones. “La defensa de la libertad de expresión supone invertir la carga de la prueba y el beneficio de la duda en contra del Estado”.

Julio Rajneri, quien durante 40 años dirigió el diario y lo convirtió en un medio de referencia del sur del país con prestigio nacional y distinciones en el exterior, envió una carta al directorio de la empresa, señalando que el generoso aporte primero y el decreto después son inseparables: “Se trata sin duda del caso más grave de extorsión contra la libertad de expresión que ha sufrido el diario desde la resolución del entonces gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, suprimiendo la pauta de la publicidad oficial y que motivó el célebre fallo de la Suprema Corte distinguido por el premio Chapultepec de la Sociedad Interamericana de Prensa. Al bajar el nivel de confrontación y reducir el tema a una negociación entre el IUPA y el gobernador, el diario elige el camino de la capitulación”.

Eso ocurrió el martes. El miércoles se conoció que “Tilito” Rajneri había presentado su renuncia indeclinable al cargo de presidente del directorio de Editorial Río Negro. En los hechos, la dimisión otorga razón a quienes desde la empresa vieron con ojos críticos el cambio en la línea editorial del diario y lo vincularon con los generosos aportes estatales al IUPA.

Sin director periodístico desde el cese de Daniel Juri en noviembre de2016, el diario “Río Negro” queda ahora sin conducción empresarial.

Aun así, los hechos ocurridos en los últimos días son la primera reacción desde la propia empresa a la declinación iniciada en 2015, que incluyó la partida de varios periodistas de firma que no fueron reemplazados, un rediseño de sus versiones web y papel con reducción de páginas y suplementos y el cambio en la línea editorial.

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